Xixo: residente y artesano en Sant Pere de Riudebitlles
Xixo es el nombre con el que se me conoce en el mundo de la música y de los instrumentos, pero mi nombre es Miguel Ángel Ortiz y nací en Reus en 1961. Aunque sin dejar de ser ganchillo, me siento Riudebitllense de pies a cabeza. En Sant Pere de Riudebitlles es donde vivo, donde tengo el taller y donde hago todas las animaladas que puedo.


Pasión por la música desde la infancia
De pequeño me gustaba mucho el sonido de las grajillas, por la fiesta mayor todo el mundo salía a ver bailar a los gigantes, la mulassa y los chavales, y a ver cómo se levantaban los castells, menos yo, que salía a oír bailar a los gigantes, la mulassa y los chavales, y en sentir cómo se levantaban los castells, pues lo que yo hacía era buscar los grallers, ponerme lo más cerca de ellos que podía y emocionarme con aquellas melodías tan arraigadas y aquel son tan nuestro . Decidí que quería tocar la gralla. En esa época era un estudiante de familia humilde y comprar una gralla no era prioritario, por decirlo de alguna manera. Bien, pensé, si no me la puedo comprar me la haré yo y así empezó todo.
Me dejó una gralla y empecé a darle caña
En 1985, en una verbena de Sant Joan coincidí con un personaje muy peculiar, al que aprecio mucho y quien me enseñó muchas cosas, una de ellas fue tocar la gralla. Él, muy buen graller, quería tener su grupo (ya tenía un tamborilero y otro graller, pero ni faltaba uno) y yo quería lo que ya sabemos todos. Me dejó una gralla y empecé a darle caña. Al cabo de un mes hacía mi primer pasacalle en Siurana acompañando a los gigantes del pueblo. Éramos los grallers de Mas Rojals: Jordi, Enric, Carles y yo.
Aquí no se acaba la historia, pues estaba tocando la gralla, pero no era mía. Resulta que Jordi tenía un taller de la familia con turnos y otras herramientas, y además sabía tornear. Conseguí que un cerrajero nos hiciera un mandril, la herramienta para hacer el interior de las grallas y creo que así empezamos ambos. Tenía toda la infraestructura necesaria y pudo practicar el oficio de luthier enseguida, yo aprendí a tornear y de manera casera me hice mi gralla con un taladro y una bancada casera. Poco a poco fui adquiriendo máquinas y me fui haciendo las herramientas para poder realizar los instrumentos.

Empecé haciendo grallas, después seguí con las tarotas, más tarde con los sac de gemecs y los flautas y también con la percusión.
Expansión hacia la fabricación de instrumentos de percusión después de un accidente con un tambor
La técnica para hacer los instrumentos de viento nada tiene que ver con la de hacer instrumentos de percusión, son instrumentos de familias diferentes. Una vez en un pasacalle el tamborilero del grupo tropezó y cayó sobre el tambor con tanta mala suerte que le trinchó, y yo todo chulo le dije «tranquilo, déjemelo y ya te lo arreglaré», pero aquello no tenía arreglo, ya partir de aquél y de haber visto cómo se hacen las guitarras le hice uno nuevo. A raíz de este experimento empecé a estudiar el tema de la construcción de los instrumentos de percusión, tipos de maderas, sistemas de tensión, tipos de pieles, tratamientos, tamaños, técnicas, … y empecé a hacer mis primeros tabales de diablos, que en el tiempo fui evolucionando y perfeccionando. Si pasea un poco por la web podrá ver lo que hago: tabales para diablos, timbales de madera y de latón, tambores, tambores étnicos, percusión brasileña, panderetas y panderos, daf’s, dun-dun’s, cajas y demás partes de baterías.

Enfoque en la evolución de los instrumentos tradicionales para mejorar el sonido y la funcionalidad
Existen distintos factores que definen la calidad de un instrumento. El sonido es uno de los factores más importantes de todos los instrumentos, pero no el único. Con los instrumentos tradicionales, existe el dilema de conservarlos a imagen de los antiguos o evolucionarlos. La construcción de una réplica de un instrumento tradicional antiguo significa que el nuevo instrumento podría sonar igual que el original, pero la experiencia nos ha demostrado que no es así y por tanto, si quieres conservarlo a imagen del antiguo sufrirá el sonido y la afinación.
Evolucionar el instrumento significa variar su diseño aplicando cambios que hagan mejorar la afinación, la comodidad de hacerlo sonar, la estabilidad, la facilidad para construirlo y repararlo, la durabilidad,… siempre conservando la estética del instrumento antiguo respeta su tradición.
Importancia de los materiales y herramientas en la calidad de los instrumentos
Otro factor de calidad son los materiales que utilizaremos, las maderas, los plásticos, las cañas, las colas, los barnices,… de ellos dependerá el sonido, el tacto, la estabilidad,… Algo importantísimo son las herramientas (gubias, brocas, mandriles, tornos, sierras, …) que utilizaremos para la construcción del instrumento. Hay que invertir muchas horas y estropear mucha madera para conseguir mejorar alguno de estos factores, pero la satisfacción que te dan estas pequeñas variaciones es el placer que te supone saber que algún día un músico disfrutará haciéndolos sonar y su público sintiéndolo .
En resumen, tengo la suerte de poder dedicarme profesionalmente a lo que me gusta, hacer instrumentos de música, con una gran calidad de sonido y de afinación.





